Manrique Ortega: “Involucrarse en un proyecto extracurricular puede ser una de las mejores decisiones en la universidad”

Ser un estudiante universitario es una experiencia emocionante y desafiante. Hay muchas cosas que hacer, desde ir a clase y estudiar para los exámenes, hasta participar en actividades extracurriculares y socializar con amigos. Sin embargo, añadir un proyecto de automoción a la mezcla puede agregar otro nivel de complejidad. A continuación, compartiré mi experiencia personal de compaginar la vida de estudiante universitario con mi proyecto de automoción.

Comprometerse en un proyecto extracurricular puede ser una de las mejores decisiones que puedas tomar. No solo te permite ampliar tu experiencia y habilidades más allá del aula, sino que también te brinda la oportunidad de conocer gente nueva, explorar nuevos campos y hacer realidad tus sueños.

Mi proyecto de automoción comenzó cuando me uní a un equipo de estudiantes universitarios apasionados por el automovilismo. Era un equipo multidisciplinario compuesto por estudiantes de ingeniería mecánica, eléctrica y de software, así como de negocios. Como apasionado por los coches y las carreras, desde niño, siempre había soñado con construir un coche de carreras de alto rendimiento que compitiera en eventos universitarios. Cuando me enteré de este equipo de estudiantes multidisciplinario que estaba trabajando en un proyecto de automoción, no dudé en unirme a ellos.

Todos estábamos interesados en diseñar y construir un coche de carreras de alto rendimiento para participar en competencias de carreras universitarias. Si bien estaba emocionado por el proyecto, también me preocupaba el hecho de que estaba estudiando algo completamente diferente: biología.

Inmediatamente, me encontré en un equipo lleno de energía y pasión por el automovilismo. Cada miembro del equipo tenía habilidades y conocimientos únicos, y todos trabajábamos juntos con un solo objetivo en mente: construir el mejor coche de carreras posible. Desde el diseño hasta la construcción y la puesta a punto del motor, todos estábamos comprometidos en el proyecto de una manera única.

Organización

Para manejar esta situación, decidí crear un horario detallado que me ayudaría a mantenerme al día con mis tareas académicas y con el proyecto de automoción. También aprendí a decir «no» a las actividades extracurriculares que no eran esenciales para mi vida universitaria y a delegar algunas tareas del proyecto de automoción a otros miembros del equipo que tenían más experiencia en áreas específicas. La organización y la disciplina son herramientas fundamentales que aprendí en este proceso.

A través de mi participación en el proyecto, descubrí un mundo de tecnología, ingeniería y mecánica que nunca había considerado antes. Comprender cómo funciona un motor o cómo se diseña una suspensión fue fascinante y desafiante al mismo tiempo. Sin embargo, la superación de estas metas me permitió adquirir habilidades valiosas en resolución de problemas, comunicación efectiva y trabajo en equipo. Esas habilidades son fundamentales no solo en la construcción de un coche de carreras, sino también en mi futuro profesional como biólogo.

En conclusión, involucrarse en un proyecto extracurricular puede ser una de las mejores decisiones que un estudiante universitario puede tomar. Te brinda la oportunidad de descubrir nuevos talentos, ampliar tus destrezas, conocer gente nueva y hacer realidad tus sueños. Como experimenté en este proyecto, la emoción de trabajar así no tiene comparación y las lecciones de vida que aprendes son valiosas. Si bien puede ser exigente y desafiante, los resultados y las experiencias que obtienes son invaluables.